29 de julio de 2022

Griñán al trullo

 

Griñán, al trullo. El botarate de Chaves, por los pelos. La defensa oficial: no se lucraron personalmente.

Primero: eso es una excusa de mierda.

Segundo: la ausencia de prueba no es prueba de ausencia. Eso ya se da en primero.

Cambio de tercio. A la Espe la porquería le alcanza ya las narices. Un poquito más, y ahogada.

¿Hasta cuándo vamos a tener que aguantar a esta panda de facinerosos?

¿A quién favorece toda esta podredumbre?

Decía Almudena Grandes hace ya diez años*: “El descrédito de la política ha cuajado en una profunda desafección popular hacia las instituciones democráticas, que la ciudadanía percibe como una fuente incomparable de corrupción. ¿Para qué interesarse por los programas de los candidatos, si ninguno cumple el suyo cuando llega al poder? Cada vez que un ciudadano piensa esto, los especuladores ganan un céntimo más, la salida del túnel se aleja algunos metros. Solo los políticos capaces de hacer política nos sacarán de esta, pero cada vez resulta más difícil convencer a los indiferentes de que todos no son iguales.”

Yo no sabría decirlo mejor ni de coña.

 

*Almudena Grandes. La indiferencia. El País, 22/10/2012

 

22 de julio de 2022

Prontuario cultural básico: Red de investigación (o investigación en red)

 

Red de urdimbre lo suficientemente tupida como para evitar el escape de cualquier euro procedente de fondos públicos. Como en cualquier tipo de pesca de arrastre, el cebo es inexistente o es un simple señuelo.

 

 

6 de julio de 2022

Autofonía

 

 

La discusión fue siempre un elemento enriquecedor, una fuente de conocimiento y sabiduría. Tú expones tus argumentos, yo expongo los míos y los enfrentamos dialécticamente para intentar alcanzar una síntesis: lo bueno de lo tuyo y lo bueno de lo mío. E intentamos reconocer lo malo de ambos.

La cosa se tuerce cuando se cierran los canales de escucha mutua. El proceso se convierte en la espera de turno para vomitar abruptamente la opinión. Eso cuando se guarda turno. Esta fase de enfrentamiento solo produce ruido. Ya no hay posibilidad de enriquecimiento mutuo, solo cabe la confrontación cerril. Y tú, más.

Aún más allá (y me temo que ahí estamos): uno no se escucha ni a sí mismo, sus argumentos varían en función de sus necesidades del momento y de las necesidades de su audiencia. Como diría Marx, Groucho Marx: “Estos son mis principios; pero si no le gustan, tengo otros”. Las contradicciones en el discurso propio importan poco. El uso conveniente de los altavoces adecuados –las redes sociales y los medios que propalan el mensaje- pueden convertir en verdad la última ocurrencia del majadero.

Y nosotros, tragando.

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