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4 de agosto de 2026

¡Que nois invaden, que nos invaden!

 

Cuando yo era joven abundaban los chistes del tipo “Había un millón de chinos en una cabina telefónica y…” o “Iba un millón de chinos llorando por el desierto…” Pues ahora, igual. Iban tropocientosmil marroquíes por los alrededores de Ceuta y se dijeron “¿nos pasamos?”. Y se pasaron. Palabrita del niño Jesús que nadie los alentó, ni les dijo nada. De hecho, Mohamed se enteró por la prensa. Y eso que estaba allí al lado.

Y los de vigilancia, los de seguridad, los de inteligencia ni se lo olieron. Podemos imaginar el episodio:

-¡Romerales!

-A la orden, mi teniente.

-¿Todo en orden?

-Como una balsa de aceite, mi teniente.

-¿No ha pasado nadie?

-Solo un grupito de marroquíes, mi teniente.

-¿Numeroso?

-No, mi teniente. Unos cuantos. Educados y respetuosos. Uno hasta me ha dado unas palmaditas en la espalda.

-¿Hacia dónde iban?

-Hacia Castillejos, mi teniente.

-Bien. Siga así, Romerales. Atento y vigilante.

-A la orden, mi teniente.

 

Aunque también cabe otra versión:

-¡Soy el novio de la mue-er-teeee…!

-¡Uy, el móvil! Dígame, Romerales al habla.

-Romerales, soy Pelayo Salvaspaña.

-¡Hombre, Don Pelayo! ¿Qué tal? ¿Cómo se encuentra?

-Muy bien, muy bien. ¿Cómo va todo por ahí? ¿Ha pasado alguien?

-Todo tranquilo, Don Pelayo. Ya le he dicho al teniente que solo un grupito de moros. Nada importante.

-¿Los de Inteligencia no han pasado por ahí?

-No, Don Pelayo. Hoy tenían mus. El campeonato que usted patrocina.

-Pues que siga así. Ver, oír y callar. Por ahí no ha pasado nadie. ¿Entendido?

-Por supuesto, Don Pelayo. Nadie.

 

Y el grupito de sesentaytantosmil marroquíes se coló en Ceuta ante la desatenta vigilancia de Marruecos y la impotente y escasa vigilancia nuestra.

Nadie se enteró, nadie lo previno, nadie ha dimitido. Una completa demostración de que el concepto “Inteligencia militar” es el ejemplo perfecto de oxímoron.

Una funcionaria de Seguridad Nacional que publicó la noticia en la web de la DSN (primer reconocimiento oficial de lo que estaba ocurriendo) ha sido fulminantemente cesada, supongo que por informar. Y cuela.

Marruecos ha tardado unos cuantos días en decir que ellos no saben nada y que son un socio fiable. Y cuela.

Los Servicios de Inteligencia dicen, a posteriori, que Mohamed no ha sido, que lo permitió pero no lo organizó. Y cuela.

La derecha europea se descojona en nuestras narices. Y cuela.

El Presidente del Gobierno se retira porque son las cinco y no ha comido. Y cuela.

Es evidente que piensan que estamos a la altura de nuestros servicios de inteligencia.

Pero lo más importante, lo que no podemos obviar, es que nuestro país ha sido colaborador necesario en la muerte de casi un centenar de desheredados. Para entender eso no hacen falta muchas entendederas.

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