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12.07.11
En esta situación es difícil decir si echas de menos a alguien. Es arduo contestar sin ser malinterpretado. Si dices que no, la has cagado. Si dices que sí, estás bajo sospecha. Bueno, siempre estás bajo sospecha.
Lo cierto es que viene bien, ocasionalmente, tener unos momentos de soledad, de introspección...
Bueeeeeno, reconozco que puede no ser más que una excusa para hacer lo que te gusta, solo, sin interferencias, sin concesiones. Pero debería ser obligatorio.
La cuestión se esconde en que, tal vez, son mayoría los que no se aguantan ni a si mismos y antes que darse conversación prefieren el chunta-chunta o, lo que es peor, sombrero, ay mi sombrero. Y en compañía. Por si se aburren.
Somos -casi todos- seres sociales. Al menos yo me considero un ser social. Y el aislamiento prolongado es una forma de tortura. Acabas anhelando la conversación (aunque sea con alguien menos listo que tú, que eres siempre el más espabilado), el contacto, la compañía. Especialmente de las personas a las que amas.
Pero si contestas que no, la has cagado. Y si contestas que sí, estás, como siempre, bajo sospecha.
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