12 de julio de 2011

Cuaderno de bitácora (2)

.

11.07.11
Hoy ha sido un buen día. He madrugado y me he hecho pronto a la mar. Un buen Norte me ha llevado, casi a orejas de burro, hacia el sur. No tenía una idea hecha de dónde acabaría. Al final he fondeado en Cala Jondal. Sí, con los cool (que guay ya no se dice). El fondeadero, tranquilo. Se oye un poco el chunta chunta ese del chill out, que por cierto parece un tantra en clave de sol, pero nada que ver con lo del sombrero, ay mi sombrero. Por la tarde he bajado a tierra a ver de que iba el rollo. No lo voy a negar: xiconas para quitar el hipo. No muchas, pero las suficientes. Y cantidad de capullos con trazas de traficantes en farlopa. ¡Qué le vamos a hacer! Cierto que las titis estaban de buen ver pero la superficialidad era más visible que las tetas. De las titis, me refiero. Las tetas y la superficialidad: todo. Total que me he dicho, digo, ¿y tú qué haces aquí?. Me ha dado un arrebato práctico y me he zampado un Nestlé Noir, como dios, he cogido la zodiac y me he vuelto al barco. Y aquí estoy, dándome conversación. Porque callarme, ni bajo el agua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario