18 de julio de 2011

cuaderno de bitácora (7). Es Vedrá

Otra vez en puerto. ¡Maldito parte! Bueno, el parte no tiene la culpa. Este viento del nordeste nos tiene atrapados. Toca, pues, excursión en moto, paseíto, etc.

Comida en cala d'en Serra, medio siesta y, para acabar, puesta de sol en el mirador de la Sabina. Imperdonable no haber cogido la cámara. Sobre un fondo ligeramente brumoso, Es Vedrá, majestuoso, y junto a él, Es Vedranell, picudo y alargado. Un poco más al oeste, el sol poniéndose y hacia el norte, las islas Bledas, la costa. Un espectáculo. ¡Y gratis!

Dicen que Es Vedrá fue considerado un lugar mágico por los habitantes de la isla. No estoy seguro de que sea cierto; pero no me extrañaría. Su forma emergiendo del agua, su omnipresencia en este lado de la isla y momentos como este que se repiten cada atardecer le dotan de los elementos necesarios para haberlo sido.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario